¿Cómo afrontar el desempleo?

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Mtra. Valeria Arellano

En varias ocasiones me han pedido abordar el tema del desempleo sobre todo con familias y estoy convencida de que la mejor forma de prevenir los riesgos del desempleo es diversificando nuestras fuentes de ingreso.

Muchos me dirán: “Vale, pero con el trabajo que tengo -refiriéndose al empleo- no me queda ni un minuto para pensar en otra fuente de ingresos y, la verdad, es mi prioridad porque es mi ingreso seguro”.

Hace unos días en mi cuenta de Instagram obtuve una respuesta similar de una mamá que buscaba incrementar sus ingresos para sanar sus deudas: “¿Quieres que trabaje más y que a mis hijos los eduque la televisión y su abuelita?”. Y tienen razón, pero necesitamos conseguir alternativas porque el proceso de conseguir un nuevo empleo es mucho más incierto y poco controlable.

Para ser realistas compartiré ideas para tres momentos frente a la crisis.

Pero primero quisiera pedir un favor, un favor colectivo: dejemos de llamarle “trabajo” al “empleo”. Llamémosle “empleo”.

Esto ayudará a que cuando nos quedemos “sin empleo” digamos: “me quedé sin empleo” y no: “me quedé sin trabajo”, ya que trabajo sí podemos conseguir, aunque no consigamos un empleo. Esta pequeña gran diferencia abre nuestra mente a las oportunidades que aún tenemos y no habíamos explotado.

También es importante mencionar que la pérdida del empleo es de los duelos más duros que podemos pasar. Así que apoyemos mucho a quienes pasan por esta etapa que afecta directamente nuestra autoconfianza y autoconcepto, sobre todo si somos responsables del ingreso familiar.

Antes de la crisis

Además de mantener nuestro currículum actualizado y buenas relaciones, yo agregaría siempre tener 3 meses de tus gastos como ahorro para emergencias y, como mencioné, empezar a formar un negocio paralelo, aunque sea en idea o en papel.

Esto ayudará a que no empieces de cero en caso de desempleo, al menos ya tienes la idea y, cuando no tengas empleo, le dedicarás tiempo para hacerlo crecer. Si sientes que no naciste emprendedor, ve tomando un curso, son como primeros auxilios profesionales.

Durante la crisis

Lo primero es cuidarte a ti: tu ánimo, tu rutina, tu mentalidad. Nunca dejes que te derrote. Busca lo más pronto posible ayuda psicológica si lo necesitas. ¡Necesitas estar más fuerte y entusiasmado que nunca para que te contraten!

Después de la crisis

Comienza lo más pronto posible a generar ingresos, no permitas que se acumulen tus gastos y créditos. No importa si es vendiendo pasteles, Bimbo no nació siendo transnacional. No te permitas descansar tu primer fin de semana desempleado.

Y el más importante: comunica a tu familia la etapa por la que atravesarán y entre todos hagan los ajustes pertinentes en su presupuesto mientras se vuelven a estabilizar.

Créeme, he visto transformaciones en los ingresos de las familias cuando afrontan esta crisis como equipo: hijos con ingresos desde los 7 años, padres con negocios que les dan más dinero y tiempo libre… quizá es la oportunidad que necesitas para construirlo.

Hay muchos más consejos que seguramente conoces. En el Diplomado de Resiliencia Familiar analizamos las diferentes causas de crisis económicas según las diferentes fuentes de ingreso y qué podemos hacer para protegernos de cada una de ellas.

Maestría en
Ciencias de la Familia

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