La Psicología es intrínsecamente moral

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Para el día 4 del seminario Antropología Cristiana, luces y certezas en la terapia psicologica, el P. Ignacio menciono que en orden de  la vida conscientes, es decir la inteligencia y la voluntad, existen mecanismos.

Es decir, los actos de la inteligencia por naturaleza no pueden ser inconscientes, la inteligencia se conoce a si misma; no se puede utilizar la inteligencia sin conocer, cuando se habla de los mecanismos  inconscientes en la inteligencia, se refiere a otras habilidades.

El acto intelectual siempre se conoce a sí mismo. De la misma forma la voluntad, siempre es consiente porque esta en la inteligencia.

Es imposible querer algo con la voluntad, sin que la inteligencia conozca lo que  que la voluntad esta queriendo; lo que si es posible es que la inteligencia no tenga la suficiente claridad para distinguir entre voluntad y afecto sensitivo  entonces se genera una una confusión, es decir no hay en la elección plenitud de conciencia.

Cuando se quieren explicar los mecanismos de la vida humana a partir de la psicología profunda se esta tratando de reproducir los fenómenos  sofisticadas de la razón a las condiciones básicas de la vida biológica,  El psicoanálisis es una especie de método para encontrar un equilibrio entre lo propio de la vida humana que es la razón, a lo  básico de la vida humana.

Cuando se interpreta la psicología sobre la base freudiana, necesariamente se produce una regresión  en la cultura

La psicoterapia  debe considerar siempre al hombre como unidad y totalidad psíquica, como unidad estructurada en sí misma, como unidad social y como unidad trascendente es decir con tendencia a Dios; lo propio de la vida humanas siempre referido a Dios.

En la psicológica para entender el alma es necesario considerar el fin, que es lo propio de la vida humana en cuanto humana: en psicología todo depende del bien.

El bien se puede entender de una manera metafísica, es necesario usar la inteligencia en todo su esplendor, si se le entiende de manera física, es una bienestar pasajero e inmediato.

En el alma radican todos los dinamismos psíquicos.

La operación de la inteligencia y de la voluntad tiene su propio dinamismo. Cuando se quiere explicar la vida psíquica humana, según un solo modelo de dinamismo, hay una reducción a un modelo artificial que no corresponde a lo propio de la naturaleza humana.

El alma es la causa del organismo,  los sentidos son la mano de la inteligencia, manifiestan algo de la inteligencia pero no la totalidad de esta, las facultades afectivas  manifiestan algo de la voluntad pero no  su totalidad.

Ahora bien, la psicología es intrínsecamente moral; la psicología y la ética tienen por objeto el ser abstracto del hombre, la psicología clínica parte del hombre real, esta elimina la metafísica la ética y la teología, por tanto hay que iluminar la psicología desde la ética, metafísica y teología: en la practica hay que reformular la psicología, no por que la actividad psicoterapéutica no tenga sentido, sino que justamente que por su gran vocación debe ser tratada con mucha responsabilidad.

Hay que ayudar a configurar la realidad  del ser humano según la ética, la metafísica y  la psicología: esa es la verdadera tarea de la psicoterapia, no se pueden interpretar los dinamismos, sino se tiene presente la constitución última de la realidad humana.

Esto es vital para la vida de la Iglesia,  decir entonces, que  sí existen criterios para desarrollar una psicología cristiana.

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