Mérida, Yucatán, 15 de junio de 2026. El Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia, Sección Mexicana, llevó a cabo un significativo encuentro con egresados del Plantel Sureste, encabezado por el Director Nacional, Mtro. Héctor Sampieri Rubach, en una jornada de diálogo, formación y fraternidad que reunió de manera presencial a egresados de Mérida y, en modalidad virtual, a participantes de Cancún y Villahermosa.
El encuentro tuvo como eje central la conferencia “Vocación sostenible a favor de la familia: del conocimiento a la acción, cómo transformar nuestra formación en una misión profesional sostenible al servicio de las familias”, una reflexión que invitó a los asistentes a redescubrir el valor de la formación recibida y a proyectarla como una vocación profesional capaz de generar un impacto social duradero a favor de las familias.
Durante la intervención, se destacó la necesidad de construir una nueva generación de especialistas en familia que, además de una sólida preparación académica, cuenten con herramientas para transformar su vocación de servicio en proyectos profesionales sostenibles y con capacidad de incidencia social.
Como parte del encuentro, se presentó oficialmente el Bootcamp de Proyección Profesional, iniciativa que representa la primera acción de la nueva Unidad de Proyección Profesional de Egresados, creada con el propósito de acompañar a los egresados en la construcción de proyectos personales y profesionales que les permitan poner su formación al servicio de la reconstrucción del tejido social desde la familia.
Posteriormente, los participantes disfrutaron de un espacio de intercambio y diálogo que continuó en un ambiente fraterno, compartiendo bocadillos y bebidas, fortaleciendo los vínculos entre generaciones de egresados y renovando el sentido de pertenencia a una comunidad que permanece unida por una misma misión.
La jornada concluyó con un momento particularmente significativo: la entronización de la Virgen de Fátima, patrona institucional, en las oficinas administrativas del Plantel Sureste, gesto que simboliza la confianza puesta en la intercesión de María y la voluntad de seguir construyendo, desde la fe, una obra educativa al servicio de la persona, el matrimonio y la familia.
Este encuentro reafirma una convicción profunda: la misión del Instituto no concluye con la obtención de un grado académico, sino que continúa a través de una comunidad viva de egresados llamados a convertirse en agentes de transformación social.
El Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II continúa fortaleciendo sus espacios de acompañamiento y vinculación, convencido de que el futuro de la sociedad se construye desde la familia y que sus egresados están llamados a ser protagonistas de esa tarea.
Un momento de encuentro, diálogo y fe que reafirma la misión compartida y renueva el compromiso de seguir construyendo futuro desde la familia.

