El Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II tuvo el honor de recibir la visita de S.E.R. Mons. Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico en México, en el marco del programa Visiting Professor 2025. Este evento contó con la destacada participación de la Dra. Orietta Rachele Grazioli, jurista experta en derecho canónico, y la presencia de los cinco directores de los planteles del Instituto en la República Mexicana, reuniendo a más de 150 asistentes, entre participantes presenciales y en línea.
En su mensaje, el Nuncio Apostólico destacó la importancia de la formación teológica en la construcción de una sociedad fundamentada en los valores del Evangelio. Reflexionó sobre el relato de la Creación en el libro del Génesis, subrayando que Dios es el único creador, que toda su obra es buena y que Él permanece siempre cercano a la humanidad. El Evangelio del día recordó las miserias humanas y la necesidad de la misericordia divina, manifestada en Jesús, quien se hizo cercano a los más necesitados.
Mons. Spiteri también resaltó que la ternura, el amor y la misericordia son valores fundamentales del Pontificio Instituto Juan Pablo II, no solo en el ámbito académico, sino en su compromiso con el matrimonio y la familia. Invitó a los asistentes a vivir su misión con un espíritu sinodal, caminando juntos, escuchándose mutuamente y tomando decisiones en comunidad, siguiendo la enseñanza del Papa Francisco.
Asimismo, recordó la figura de San José Sánchez del Río, mártir mexicano, y el desafío de acompañar a los niños y jóvenes en un mundo marcado por el materialismo y la virtualidad. Animó a los presentes a ser testigos del amor de Dios en la familia y la sociedad, con esperanza y cercanía, sin imponer ni juzgar, sino mostrando la belleza de la vida.
Finalmente, encomendó el camino del Instituto y de sus estudiantes a la intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, modelo de escucha y de ternura, para que su labor académica sea un servicio a las familias y a la Iglesia.
Con esta visita, el Pontificio Instituto Juan Pablo II reafirma su compromiso con la formación integral, promoviendo un diálogo entre la fe y la razón en la misión de fortalecer el matrimonio y la familia en el mundo contemporáneo.

