La familia es el corazón de la sociedad y la cuna de la esperanza.
En este 2025, el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II se une al Jubileo de la Esperanza convocado por nuestra santidad el Papa Francisco, con la iniciativa “Somos familia, esperanza viva“, un llamado a renovar nuestra fe, fortalecer nuestros lazos familiares y ser testigos del amor de Dios en el mundo.
La Cruz
Como reflejo y símbolo de nuestra fe. Es un elemento de encuentro con Dios, que sostiene a la familia. Faro que alumbra y Báculo de autoridad sobre la familia.
La familia
Como centro de nuestra misión institucional y reflejo de la confianza de Dios en la humanidad: representa el cimiento de la humanidad.
El fuego
Como símbolo del Espíritu Santo fuente de vida para la familia en el centro: la mueve y se relaciona con la familia, para mantenerla FECUNDA y UNIDA . Es el don que la familia recibe y custodia.
En un mundo lleno de desafíos, la familia sigue siendo el lugar donde se cultiva la esperanza.