El Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II, en colaboración con el Instituto Cumbres de Mérida, Yucatán, tuvo la oportunidad de sumar esfuerzos para brindar a los docentes del nivel secundaria un taller aplicativo de Teología del Cuerpo.
A lo largo de las sesiones se abordaron tres ejes principales:
- Formación para el amor ➡️ ¿Quién es la persona y para qué está hecha? Una reflexión sobre la vocación de la persona humana al amor.
- Psicología emocional ➡️ ¿Qué ocurre en el corazón humano real? Un acercamiento a la afectividad, las emociones y las heridas.
- Educación de la sexualidad ➡️ ¿Cómo educar la sexualidad desde una visión integral? Una propuesta orientada a su aplicación en el ámbito pedagógico.
Entre las aportaciones de los docentes destacó la importancia de la fe como un elemento fundamental para acompañar las crisis propias de la adolescencia, así como la preocupación por las tendencias y contenidos que los jóvenes consumen en redes sociales y que, en ocasiones, pueden alejarlos del desarrollo de sus capacidades humanas, emocionales y resilientes.
Una de las principales inquietudes expresadas por los docentes fue cómo actuar y de qué manera convertirse en una herramienta de apoyo para los niños y adolescentes que atraviesan distintas situaciones. En este sentido, se recalcó la importancia de seguir los procesos adecuados de documentación, información y canalización, con el objetivo de brindar una atención profesional y oportuna ante cada caso.
Asimismo, el taller permitió reafirmar los grandes desafíos que enfrentan actualmente las familias en el acompañamiento de las nuevas generaciones, reconociendo que la fe puede desempeñar un papel fundamental en la vida de cada persona. Desde esta perspectiva, la Teología del Cuerpo ofrece una respuesta profunda ante las exigencias y desafíos de nuestro tiempo, recordándonos una verdad esencial: estamos llamados al amor y a vivir desde nuestra dignidad como personas humanas.
Agradecemos especialmente la colaboración de nuestro ponente, Mtro. Christian Sánchez Güemez, quien diseñó este taller y logró integrar los puntos más significativos de un tema tan profundo, enriqueciendo las sesiones con su experiencia en el acompañamiento de jóvenes y mostrando cómo es posible anunciar y promover el bien a través de las acciones concretas de cada día.
De igual manera, agradecemos la colaboración de nuestro egresado de la Maestría en Ciencias de la Familia para la Consultoría, Psic. José Manuel Moreno Paredes, coordinador general de Formación Católica del Instituto Cumbres, quien hizo posible la integración de esta propuesta de taller, fruto también de su amplia experiencia y de la formación profesional de posgrado que recibió en nuestro Instituto.
Este encuentro representa una muestra de cómo la formación, la fe y la experiencia profesional pueden unir esfuerzos para acompañar a las nuevas generaciones y fortalecer a quienes tienen la misión de educarlas.

