Llamadas a dar vida

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en email
Email
Compartir en print
Imprimir

Por Ana Paula Skinfield Calzada

El cuerpo de la mujer es fascinante, está pensado de una manera tan increíble y detallada que no deberíamos perder la capacidad de asombro por la forma en que funciona. Es algo simplemente extraordinario.

Pensemos en el momento de dar a luz, todo lo que pasa dentro de nosotras en esa situación, es espectacular. Traer una nueva vida al mundo es algo que vemos como cotidiano, algo normal y natural, y lo es, pero al mismo tiempo es completamente admirable.

Estamos llamadas a la vida, tanto en la parte biológica como en la emocional. Es claro que no todas las mujeres tienen la vocación a la maternidad, pero, aunque no sea así, siempre podemos responder a este llamado que está en nuestra naturaleza de diferentes maneras.

Vemos, por ejemplo, a las niñas que desde pequeñas juegan con sus bebés y actúan como sus mamás, los cuidan y los alimentan, se la pasan con ellos imitando las actitudes que ellas ven en sus madres. Y, desde ahí, en esa edad tan tierna, se ve el instinto maternal de la mujer, que, si bien no todas lo tienen tan desarrollado, está presente. También se presenta en la amistad, cuando nos preocupamos por nuestros amigos y tratamos siempre de cuidarlos. En las madres espirituales, que siempre están ahí para aconsejarnos y darnos una guía para nuestra vida.

En una u otra modalidad, las mujeres estamos llamadas a dar vida, nuestro mismo cuerpo nos lo expresa, depende de cada una de nosotras responder a ese llamado.

Licenciatura en Desarrollo Humano y Familiar

Sigue leyendo

Solicita informes